No sólo en el Oscar y Juan Gálvez porteño se tiran abajo boxes. También las instalaciones que reciben los autos en el Gran Premio de Australia tienen poca vida, ya que para poco después de la carrera que abre el Campeonato Mundial 2026 está prevista su demolición, con el fin de ampliar su cantidad y calidad.
A diferencia de lo que sucede en Argentina, el objetivo en función de la Fórmula 1, es más claro, preciso y cercano. Apunta a tenerlos listos para la edición del próximo año, ya que, ante aumento de 20 a 22 autos de la grilla de la Máxima, los actuales boxes, construidos en 1995, cuando Albert Park recuperó su lugar en el calendario, quedaron chicos y no responden a los niveles cada vez más exigentes que impone Liberty Media.
Además del aumento de la cantidad de los boxes las tareas comprenderán la habilitación de un Paddock Club temporal que podrá albergar a 2.500 personas. Se estima que el nuevo edificio tendrá una capacidad para 5.000 personas.
Una sorpresa desagradable que se llevaron los organizadores del Gran Premio de Australia, a la hora de hacer los números, fue enterarse del mayor costo que demandarán los trabajos, ante las complicaciones encontradas para levantar los arbustos y sus sólidas raíces existentes en los lugares que alcanzará la remodelación. Traducido en números, ahora el costo llega a los 395 millones de dólares, unos 115 más de lo presupuestado inicialmente. Pavada de aumento.
Esta modificación en los números no cayó muy bien en las autoridades gubernamentales de Victoria, región en la que se encuentra Albert Park; pero igual se comprometieron a realizarlo a cumplirla, en vistas de la gran cantidad de público que año tras año concurre al Gran Premio. «No tuvimos más remedio que aceptar, porque desafortunadamente no hay mucho que se pueda hacer para evitar los trabajos que permitan tener instalaciones seguras para el futuro», reconoce Jaclyn Symes, encargada económica del departamento de Victoria.
Si ellos lo aceptan, no hay más nada que decir.





