Cuatro pole-positions pero solo dos victorias y ningún récord de vuelta. Ese es el carnet de George Russell en la primera mitad de 2026. ¿Ha vuelto Míster Saturday?
Desde que desembarcó en la Fórmula 1, en 2019, el inglés estuvo impregnado de esa fama, la de un piloto que rendía mucho mejor en clasificación que en carrera. Esa fama se diluyó un poco desde que llegó a Mercedes.
Pero este año parece haberse reflotado la cuestión. Los resultados del sábado parecen imponerse a los del domingo. ¿Es tan sencillo como eso?
El panorama es inusual. Russell no habría imaginado, cuando arrancó la temporada, y ni siquiera después de su victoria en Australia, el primer Grand Prix del año, que su compañero Kimi Antonelli se volvería en una fuerza tan formidable. A una vuelta parece más sencillo de batir al italiano que en el transcurso de una carrera.
Todo parece indicar que Antonelli, con mucha menos experiencia en la F1, tuvo menos complicaciones para acomodar su estilo al desafío que implica conducir estos coches 2026, con una demandante gestión de energía eléctrica y sobrepasos yo-yo por obra de las baterías.
Pero si Russell pretendió utilizar este argumento al extremo, declarando cuánto le está costando adaptarse, su compatriota Lando Norris, campeón mundial en vigencia, lo criticó duramente. «Cuánta más experiencia tenés en F-1, más preparado estás. Si no estás listo para adaptarte a una máquina diferente, entonces no estás en el nivel necesario», señaló.
«Este es nuestro trabajo –insistió- nos pagan millones para hacerlo. Tenemos que conducir cada auto que nos den, bueno o malo, fácil o difícil. Tenés que saber cómo hacerlo», le indicó el campeón. 
«Supongo que no cambiar su estilo durante 20 años le sirvió. Yo tuve que cambiarlo cada año de mi campaña. Me funcionó en 2018 y desde entonces tuve que cambiarlo», señaló Norris.
Si ese fuera el problema, le preguntaron a Russell, ¿por qué no intenta copiar la adaptación de Antonelli, utilizando sus trazas de telemetría? El inglés lo desestimó con el siguiente argumento: «Es como si te pidieran que dibujaras La Gioconda con el cuadro al lado. ¿Piensan que se puede lograr al primer intento? Acaso con práctica».
En su favor, se puede señalar que la confiabilidad del Mercedes, que ha dejado que desear en las últimas carreras, lo privó de una victoria casi segura en Canadá, dónde había logrado la pole. Pero también es real que Antonelli también sufrió esa merma, en Barcelona y en Silverstone.
Esa falta de confiabilidad le ha impedido a Russell mantener el segundo lugar en el torneo, que ha quedado 9 puntos por detrás de Lewis Hamilton, el piloto de Ferrari que sumó puntos en todas las fechas.
«No es que me olvidé de manejar de la noche a la mañana. Sé que puedo volver a correr y rendir como el piloto de siempre», se defendió Russell antes del receso, asegurando que no daba importancia a las críticas. «Creo que lo que me ayuda es enfocarme en las cosas que me hacen ir más rápido. Me siento muy resiliente este año, con todos los altibajos que sufrí. Espero volver más fuerte después del receso y tener una segunda mitad mejor que la primera».
Into the summer break 🚀 pic.twitter.com/fVZxNKRMei
— George Russell (@GeorgeRussell63) July 28, 2026
La perspectiva entre lo que se esperaba de Russell a comienzos de año y lo que vaya a lograr es divergente. Entusiasmó a sus compatriotas con la chance de sumar otro título mundial para Inglaterra, pero sufrió un aleccionador baño de realidad ante un chico nueve años menor.
Y como el torneo 2026 se ha transformado en una empresa que solo Antonelli puede ganar o perder, la tarea de Russell se reduce a superar a Hamilton y hacer lo mejor posible. No mucho más.





